La hormona del placer

Se la conoce como “la hormona del placer” o la “hormona del humor”. La serotonina es un neurotransmisor que regula la excitación, la temperatura, el estado de ánimo, el apetito, el sueño y el dolor. Se sintetiza a partir de una molécula de proteína aminoácido llamado L-triptófano.

Entre sus funciones encontramos:

Inhibe la agresión y la ira

Modula el apetito y el sueño.

Regula la temperatura corporal.

Regula el estado de ánimo.

Influye en la respuesta sexual.

Inhibe el vómito.

Participa en el control de la actividad motora, cognitiva y perceptiva.

Regula la secreción de hormonas

Los niveles bajos de serotonina se asocian a síntomas depresivos, ansiosos y agresivos.

Para cuidar los niveles de serotonina:

Consumir chocolate negro: el chocolate negro tiene muchos beneficios para la salud, incluyendo la reducción de la presión arterial, reducir los niveles de colesterol y mejorar el flujo de sangre al cerebro y al corazón. Estos beneficios se derivan de los antioxidantes flavonoides que se encuentran en el chocolate oscuro.

Hacer ejercicio físico:  el ejercicio causa un aumento en el triptófano, el cual es un precursor de la serotonina. El triptófano continúa elevado cuando terminas de hacer ejercicio, lo cual promueve una mejoría del estado de ánimo horas después. La liberación constante de serotonina está ligada con el ejercicio con el cual te sientes cómodo, no con el ejercicio que hace que te extralimites. Puedes notar beneficios caminando de 30 minutos a una hora al día.

Practicar la relajación: de forma natural en casa, con unos minutos de respiraciones conscientes cada día, con prácticas de técnicas de relajación, yoga, meditación, etc. Cuando aumenta la serotonina se produce mayor concentración, mejora la autoestima, la persona está relajada, con sensación de bienestar.

El estrés, cambios hormonales en los estrógenos y cambios de niveles de azúcar alteran los niveles de serotonina.

Aportar ácidos grasos omega-3 a nuestro cuerpo: (trucha, sardinas, frutos secos) son esenciales para mejorar la función cognitiva y el comportamiento en ciertos trastornos cerebrales.

Ingerir carbohidratos:  los alimentos como el pan integral, pasta, patatas, cereales y arroz integral son ricos en triptófano, un aminoácido que -como ya hemos dicho- se convierte en serotonina en el cerebro.

Tomar el sol: la vitamina D se produce de forma natural por el cuerpo humano cuando se expone a la luz solar directa y lo que es regular la conversión del aminoácido esencial triptófano en serotonina.

Tener un ciclo de sueño regular:  durante el sueño, el nivel del cuerpo de la melatonina aumenta considerablemente. La producción de melatonina es dependiente de su síntesis en la glándula pineal, que es alimentada por la serotonina. Mientras que la luz aumenta la producción de la serotonina, la oscuridad incentiva la síntesis de la melatonina. Estos dos neurotransmisores son fundamentales en el  mantenimiento  del ciclo del sueño. Cualquier cosa que interrumpa el ritmo de la serotonina y la producción de melatonina perturbará el ciclo  natural  del sueño.

Realizar actividades placenteras: sexo, masajes, momentos agradables, diversión y risas.

Pensamientos positivos: tu cerebro produce serotonina cuando recuerdas cosas felices o piensas en las cosas que te hacen feliz. Una forma rápida de producir estas hormonas es activando la sexualidad o/y  visualizaciones placenteras, como paisajes o situaciones personales de éxito, bienestar y satisfacción.

Podemos hacer todo esto para mantener niveles óptimos de serotonina y sentir que aumenta y se mantiene el bienestar en nuestro día a día.

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