La técnica del triángulo

A veces pasamos largos periodos tratando de decidir entre dos opciones. La duda nos acecha y no somos capaces de determinar cuál es la mejor opción.

Nos puede suceder en el día a día, en el trabajo, en las relaciones o con decisiones a largo plazo.

Un polo nos lleva rápidamente al otro polo y la vida nos hace danzar en el vaivén de la duda. También nos podemos sentir indecisos con dos opciones aunque no necesariamente sean contrarias, pero que tengan diferencias entre sí y nos aporten datos o beneficios distintos.

¿Te gustaría conocer alguna forma de gestionar la duda que te pudiera ayudar?

Hoy te propongo un ejercicio que se llama triangular con el objetivo. Con él podrás practicar la autodeterminación y convertirla en herramienta siempre que te encuentres en una situación de duda.

¿Qué es la polaridad?

La polaridad podemos imaginarla gráficamente como una especie de línea recta con dos extremos que representan cosas antagonistas. Es un fenómeno dual que no tiene una separación muy clara en su centro, pues es en el punto medio dónde ambos elementos quedan unidos en un vaivén interminable. No obstante, en sus zonas más alejadas, a cada lado, podemos ver, sentir o experimentar dos experiencias que se contradicen como si riñeran la una con la otra y estuvieran en lucha por una posición de poder.

¿Se puede trascender la polaridad?

La polaridad como algo abstracto siempre va a formar parte de la naturaleza humana, no podemos escapar de ello, pero si conseguimos concretizar y describir nuestro dilema en términos terrenales, del día a día, daremos con la posibilidad de generar un tercer elemento que nos va a permitir trascender la lucha interior, la incertidumbre constante en relación con algunos temas que nos preocupan.

¿Cómo lo hacemos?

Existe un ingrediente muy valioso para que la dualidad humana deje de ser un calvario de dudas personales y pase a ser algo distinto, constructivo y empoderador, encaminado a nuestra propia realización. En el mundo interior todo es posible y no hay nada incorrecto, pero a efectos prácticos a menudo nos vemos obligados a elegir para poder avanzar. Si atendemos al mecanismo de la duda entre dos opciones, podremos comenzar a observarla de modo distinto para encaminarnos hacia una vivencia más satisfactoria y consciente de la situación que nos ocupe.

Polaridad+1

Si aplicamos la técnica del triángulo, veremos que el hecho de decidir nos posiciona de forma distinta ante la situación y obtenemos un sentido -en relación a lo que queremos hacer- que nos empodera en lugar de dejarnos vagando perdidos en la dificultad de la decisión. Es importante que centrarnos en situaciones concretas para aplicar el ejercicio y evitar hacer generalizaciones.

¿Quieres hacer el ejercicio? Puedes acceder a él en PDF Triangula tu duda con tu objetivo para leerlo cómodamente y guardarlo con tus documentos para posteriores consultas.

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