10 razones para pedir ayuda psicológica

Si tenemos cognición, emociones, cuerpo y alma es porque debemos usarlos todos por igual…

 

  1. Hablar de tus emociones y problemas internos sin ser juzgado es liberador.
  2. Cuando te sientes libre expresándote empiezas a desplazar la tensión y a movilizarla. Al moverse la energía esta se puede observar más fácilmente y también puede ser recolocada a nivel psíquico.
  3. Si te abres y desbloqueas – aunque sea un poco- es más fácil contactar con una actitud de autoescucha y fomentar el autoconocimiento.
  4. Explicar tu problema delante de alguien entrenado para acompañarte o hacerte de espejo, te devuelve aspectos de la realidad que se te escapaban.
  5. Ver cosas que antes no veías es una puerta de entrada al cambio.
  6. Si te decides a cambiar alguna cosa pero te sientes vulnerable y no sabes cómo empezar tendrás un espacio donde empezar a hacerlo de forma significativa y sin amenazas contra tu integridad.
  7. Durante el proceso terapéutico irás ganando autoestima y adquiriendo saberes o herramientas que te llevarán a una mayor autonomía.
  8. El trabajo interno realizado puede modificar el curso del malestar o de la enfermedad, sobretodo en casos de enfermedades psicosomáticas.
  9. Si te sientes perdido, la ayuda externa puede servirte para determinar tus propósitos y orientarte.
  10. Todos tenemos cosas pendientes que resolver y a las que les damos vueltas durante mucho tiempo sin llegar a ninguna parte. Hay algunos problemas que no se resuelven respirando hondo, yendo a pasear o marchandose de viaje. Hay conflictos que nos persiguen porque deben ser propiamente descargados, observados y gestionados.